De proyecto personal a fenómeno global
En noviembre de 2025, Peter Steinberger publicó un proyecto que había "vibe-codeado" en su tiempo libre: un asistente personal que podía gestionar tu calendario, enviar mensajes por WhatsApp y Telegram, ejecutar comandos en tu ordenador y aprender de cada interacción. Lo llamó Clawdbot.
Tres meses después, rebautizado como OpenClaw, el proyecto acumula más de 180.000 estrellas en GitHub. Para poner eso en perspectiva: es uno de los repositorios de más rápido crecimiento en la historia de la plataforma. Andrej Karpathy y Simon Willison — dos de las voces más influyentes en el mundo de la investigación en agentes — lo recomendaron públicamente, y la adopción se disparó.
Las ofertas sobre la mesa
En una entrevista de tres horas con Lex Fridman, Steinberger reveló que tanto Mark Zuckerberg como Sam Altman le hicieron ofertas concretas de adquisición.
Zuckerberg le contactó directamente por WhatsApp. Altman fue más allá: le ofreció acceso a la potencia de computación del acuerdo con Cerebras, algo que podría acelerar dramáticamente el rendimiento de los agentes.
La respuesta de Steinberger fue clara: "Mi condición es que el proyecto siga siendo open source. Quizá el modelo sea como Chrome y Chromium. Creo que esto es demasiado importante para dárselo a una empresa y que lo hagan suyo."
El coste de mantener algo libre
OpenClaw cuesta entre 10.000 y 20.000 dólares mensuales en infraestructura. Steinberger redirige todo el dinero de patrocinios a las dependencias del proyecto en vez de quedárselo. "Ahora mismo pierdo dinero con esto", dijo con la naturalidad de alguien que ya vendió su empresa anterior (PSPDFKit) y no necesita el efectivo.
Lo que sí necesita es que el proyecto siga siendo de todos.
Por qué esto importa
La decisión de Steinberger de rechazar adquisiciones multimillonarias para mantener OpenClaw como open source no es solo idealismo — es estrategia. Un ecosistema abierto atrae más desarrolladores, más contribuciones, más innovación. Y para quienes construimos sobre OpenClaw, es la garantía de que la plataforma no va a cerrarse de un día para otro.
Finalmente, Steinberger eligió unirse a OpenAI como empleado, con la condición de que OpenClaw se transfiera a una fundación independiente. Lo mejor de ambos mundos: recursos de OpenAI para acelerar el desarrollo, estructura de fundación para proteger la independencia.
La ventana se estrecha
Con 180.000 estrellas y la atención de los medios globales, OpenClaw ha dejado de ser un secreto. La comunidad crece exponencialmente cada semana. Las empresas que se posicionen ahora tendrán una ventaja que será cada vez más difícil de replicar.
En YRMO Studio operamos con OpenClaw desde sus primeras versiones estables. Si quieres entender cómo aplicarlo a tu negocio, hablemos.